El Perú está viviendo probablemente sus elecciones más raras desde 1990. En breve, hay cinco candidatos con opciones iguales y todos, sin excepción, son unos personajes de opereta. Pero el cuento es que los ánimos están muy caldeados, y en todos lados, en especial en internet y redes sociales, las diatribas y acusaciones proselitistas van y vienen. Peruteatro, la lista de interés de teatristas peruanos, no fue la excepción. De pronto, mensajes de apoyo, de repudio, de asco, de amor sin barreras, etc. por algún candidato, empezaron a llegarnos a todos, muchas veces de manera multiplicada. La reacción del administrador, Ricardo Morante, fue cortante: peruteatro es una lista para hablar de teatro, dijo, no para hablar de política. "Podemos hablar de arte sin política", afirmaba su comentario.
Digamos que estoy con Ricardo en que Peruteatro es un espacio para intercambiar información prioritaria para los hacedores de teatro, del sufrido teatro peruano. Pero mi gran "pero" es que no veo la línea que divide lo que es artístico de lo que es político, y creo que hacer una división como la que Ricardo propone es tal vez el acto más político que recuerdo en Peruteatro. Porque en verdad, no se puede hablar de arte sin hablar de política, entendida como la cosa social, el interés por el asunto público, por el ejercicio del poder, que nos afecta doblemente, como teatristas y como ciudadanos. Mucho más si pensamos que el teatro es, en sí, un acto de connotaciones políticas, en tanto acto público.
Claro, saltaran los "puritanos" a gritar: "no, queremos el arte por el arte". Y esa, otra vez, es la afirmación más teñida de política que uno pueda hallar. Cuando alguien quiere que el campo del arte esté ajeno de la cosa pública -propuesta negada por la realidad misma- lo que hace es un enunciado político. Lo que dice es: "hagamos un teatro que no se interese en lo político, es decir, hagamos con el teatro la política de mantener el estado de las cosas, sin criticarlo". Cosa difícil de cumplir, y más difícil de sostener. La actitud más ideologizada del mundo es creer que uno puede hablar desde una zona libre de ideologías: es la ideología ciega de sí misma, la forma más tonta de ejercer una cosa pública como el teatro, y quizás la forma más inútil de entender el teatro en un país lleno de problemas sociales complejos como el nuestro. No pido que se haga proclamas políticas en el escenario -ese teatro además de torreja es también inútil. Lo que digo es que no se le quite al teatro su naturaleza política.
De manera que cuando los colegas se interesan en los asuntos de las elecciones, creo que en verdad se abre una buena oportunidad para discutir cosas políticas en serio: qué tipo de gobierno conviene más al ejercicio artístico, cuáles serán las políticas educativas y cutlurales, a quién respaldar seriamente desde nuestra pequeña ventana teatral.
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Educación y teatro
Para casi nadie es novedad que las técnicas teatrales sirven para objetivos didácticos, haciéndolas prácticamente insuperables a la hora de crear contextos creativos, rápidos y baratos en una clase, hasta para enseñar matemáticas. En los Estados Unidos hay muchos proyectos extensos y bien fundamentados que atan el teatro a, por ejemplo, la enseñanza de lecto escritura, como el aclamado Arts Literacy project de la Universidad de Brown. En el campo de la enseñanza de lenguas extranjeras, particularmente el español, también tiene una cada vez mayor importancia y uso. Mi amigo Eduardo Cabrera, profesor de Millikin University en Illinois, y teatrista apasionado, ha logrado armonizar sus dos grandes vocaciones en un excelente volumen titulado Teatro Breve, con piezas pequeñas fácilmente montables y de gran provecho lingüístico y cultural para alumnos que desean dominar la lengua de Cervantes. En el libro hay también numerosas sugerencias de ejercicios dramáticos. Pueden ver más datos aquí.¿Por qué el teatro y la educación han aparecido tantas veces unidos en la historia? Creo que da para una larga charla. Lo que sí puedo acotar, es que curiosamente hay también una larga serie de piezas de teatro hechas con el molde de situaciones de instrucción, o con personajes que son maestros. Pienso por supuesto en La lección de Ionesco, o en la legendaria Escuela de Payasos de Friedrich Karl Waechter, pero también en Apareceu a Margarida de Athayde, una desquiciada requisitoria al autoritarismo que se gesta en un aula. O en Pequeños Héroes de Alfonso Santistevan, una metáfora de la concientización educativa y las utopías socialistas en Perú. Eso para no extenderse hablando de las piezas didácticas de Bertolt Brecht.
miércoles, 16 de marzo de 2011
César De María: Mensaje peruano en el Día Mundial del Teatro
(No soy muy afecto a los mensajes por el día mundial, pero este, este especialmente toca fibras sensibles y es quizás uno de los mejores que he leído, gracias César).CVS
El mundo vive una avalancha de falsa riqueza.
La globalización y el consumismo nos han inducido a creer que poseer algún objeto lleno
de leds es ser alguien en la vida, y a considerar más interesante a quien carga varios
celulares que a quien lleva varios libros.
Con la muerte de los grandes ideales llegó el endiosamiento de las pequeñeces, de lo
sobrevalorado, lo descartable, lo vacío. Y con eso llegó el desprecio a las ideas que exigen
grandeza moral, llegó el permiso para hacer lo que convenga y no lo correcto, llegó la
glorificación de lo bien hecho antes que del bien en sí mismo, llegó el sacrificio de aquello
que nos hace pensar, en aras de la frivolización que solamente nos hace sentir. Ante este
panorama, el teatro tuvo que asomarse al abismo y preguntarse si debe insistir en dar
algo más que diversión, si debe arriesgarse a seguir pensando y proponiendo, si debe
dejarse vencer por este mundo de oropel o enfrentarse a él, obligándolo a buscar lo
superior, lo integrador, lo mejor de lo humano.
El mundo de hoy nos exige a los creadores teatrales preguntarnos, antes de crear, si
queremos solamente dinero y sonrisas o si aspiramos a cuestionar, a construir o a al
menos, a preguntar con profundidad. En nuestro país, bañado hoy por la falsa felicidad
del consumo –tan parecido a la Europa de entreguerras y por tanto, tan poco auspicioso-
es peligroso ser un artista que piensa, ya no porque uno pueda terminar preso o
desaparecido sino porque puede acabar perdiendo la fama y la riqueza que el éxito
implica. Porque el éxito, hoy, se mide por los dólares que se reciben y no por las
propuestas que se dan. Pese a ello, las mujeres y hombres del teatro peruano se
arriesgan todos los días. Arriesgan su comodidad y su dinero –en el único estado de
América que no apoya masivamente al arte ni a la tecnología- poniendo en escena obras
que dicen lo que ellos realmente quieren decir. Arriesgan su prestigio al buscar, aún en los
escenarios más lujosos, hablar de justicia y de exclusión para mover el alma del país. Y
arriesgan el amor de sus familias al dedicarse a esto y al pelear para que la figuración
venga acompañada por un mínimo de pensamiento crítico que nos mantenga lejos de la
sección Espectáculos y nos dé méritos para seguir en la sección cultural.
El Perú necesita que sigamos peleando juntos por la revaloración de las ideas, de la
belleza y de la crítica social. El Perú necesita que insistamos en ser mejores y sobre todo
que insistamos en hacer mejores a quienes nos siguen. Que divirtamos mientras
cuestionamos, que retratemos lo nuestro con inteligencia y que volvamos a darle valor al
pensamiento, confiados en que las ideas que el país usará para crecer nacerán de gente
como nosotros, creadores tercos e insatisfechos que contamos, por fortuna, con el apoyo
de nuestro público, que viene a darnos lo poco que tiene esperando que le devolvamos
mucho más. Porque sabe que somos capaces de dar muchísimo. En nuestro Perú tan
querido, donde todos somos pobres culturalmente, nos toca a los artistas exigirnos más
ideas para que nuestro público se enriquezca, entendiendo por riqueza no las cosas que
se meten al bolsillo sino las que nacen de la mente y se enraízan en el corazón.
domingo, 13 de marzo de 2011
De política otra vez, perdonen la tristeza
Creo que era Cantinflas el que decía que la política era tan mala, que era capaz de malograr una palabra santa como "madre" para convertirla en "madre política", o sea, suegra. Y bueno, este año de elecciones en Perú me ha sido complejo hacerme a un lado, como otras veces, y será que uno se hace viejo y lejos, dos veces viejo.
Para no alargar el cuento quiero hablar de una cosa un poco performativa en las elecciones, y me refiero a los acentos (dejos) de los candidatos a la Presidencia, porque estoy muy sorprendido de ellos. ¿Acentos? Sí, sé que todos dicen que los peruanos no tenemos un acento tan claro como el de mexicanos, caribeños o rioplatenses. Pero sí lo tenemos, un poco dulzón en la sierra, un poco chillón en la costa. En mis ratos de frustración ante una campaña tan estúpida, sin programas, sin promesas realizables, con bailes con cuyes gigantes, etc ( en breve, en medio del carnaval), decidí que era mejor registrar el acento de los candidatos, y llegué a la conclusión de que si todos estos candidatos fueran actores haciendo audición para el papel de Presidente del Perú, sonarían por lo menos bastante falsos. Tal vez no los llamaría nunca para representar, ni para representarme.
Hace unas semanas, en el "debate" que organizó El Comercio, era claro que de los once candidatos el único que hablaba un español peruano estándar, que no deformaba las palabras al final, que no tenía una sintaxis deplorable, el único que parecía haber ido a un colegio efectivo, era Manuel Rodríguez Cuadros (0,1% de intención de voto, para más detalle). Después de él, nada: entre el acento de soldadito atiplado de Humala y su desprolija argumentación, el de gringo con cara de cholo de Alejandro Toledo y su disfuerzo histriónico con movidita de peinado incluida, el de alumno smart/nerd entrenado por Berlitz de Kuczyinski, el acento entre pituquita que no es y japonesa agringada de Keiko, y el de ritmo asincopado de Castañeda (yo me inclino a pensar que Castañeda anda tenso para hablar porque no quiere precisamente dejar salir el acento norteño, tan bacán, que tienen en Chiclayo, por ejemplo). Él, Castañeda, parece además que en lugar de elaborar sus ideas, se las aprende como tips.
Todos estos candidatos extraños me hicieron pensar que si fuera una audición para representar al Presidente de los peruanos, en verdad habría que declararlo desierto.
Por cierto que no hablo de corrección solamente. Hablo de representatividad. Me explico, es muy probable que en el Perú la mayor parte de peruanos tengamos un español andinizado, de sintaxis quechuizada, e incluso que muchos por razones socioculturales largamente explicables, no dominemos el castellano lo suficiente. Pero el caso es que ninguno de estos candidatos tampoco representaba a la inmensa cantidad de peruanos en ese sentido. Quiero decir, ninguno de ellos hablaba con los posibles acentos que deja la influencia del quechua, o la mala educación intercultural de mi país. Tampoco. En este circo, como en los circos de antes, los payasos principales tienen acento de otros países, o acento de payasos nomás.
No hubo consuelo cuando recordé que entre las candidatas (porque lo son) a Primera Dama o primer caballero o lo que sea, tenemos:
una señora de origen belga y ciudadanía americana que ya nos ha hecho conocer su lindo acento mientras nos insultaba con frecuencia;
un ex pesista italo norteamericano que trabaja para la IBM aunque no aparece en las listas y sospecho ni siquiera habla español;
una señora tan pero tan gringa que dijo el otro día que Iquitos es como la India (como Colón, se confundió, comentó graciosamente Silvio Rendón en su FB);
una señora que nunca ha dicho una palabra, peor que el marido;
y, no me digan, resulta que ahora la única que queda es Nadine Heredia la astuta esposa del Capitán Humala, que para qué, sí sería una peruana promedio en el habla. Pero solo en el habla.
Para no alargar el cuento quiero hablar de una cosa un poco performativa en las elecciones, y me refiero a los acentos (dejos) de los candidatos a la Presidencia, porque estoy muy sorprendido de ellos. ¿Acentos? Sí, sé que todos dicen que los peruanos no tenemos un acento tan claro como el de mexicanos, caribeños o rioplatenses. Pero sí lo tenemos, un poco dulzón en la sierra, un poco chillón en la costa. En mis ratos de frustración ante una campaña tan estúpida, sin programas, sin promesas realizables, con bailes con cuyes gigantes, etc ( en breve, en medio del carnaval), decidí que era mejor registrar el acento de los candidatos, y llegué a la conclusión de que si todos estos candidatos fueran actores haciendo audición para el papel de Presidente del Perú, sonarían por lo menos bastante falsos. Tal vez no los llamaría nunca para representar, ni para representarme.
Hace unas semanas, en el "debate" que organizó El Comercio, era claro que de los once candidatos el único que hablaba un español peruano estándar, que no deformaba las palabras al final, que no tenía una sintaxis deplorable, el único que parecía haber ido a un colegio efectivo, era Manuel Rodríguez Cuadros (0,1% de intención de voto, para más detalle). Después de él, nada: entre el acento de soldadito atiplado de Humala y su desprolija argumentación, el de gringo con cara de cholo de Alejandro Toledo y su disfuerzo histriónico con movidita de peinado incluida, el de alumno smart/nerd entrenado por Berlitz de Kuczyinski, el acento entre pituquita que no es y japonesa agringada de Keiko, y el de ritmo asincopado de Castañeda (yo me inclino a pensar que Castañeda anda tenso para hablar porque no quiere precisamente dejar salir el acento norteño, tan bacán, que tienen en Chiclayo, por ejemplo). Él, Castañeda, parece además que en lugar de elaborar sus ideas, se las aprende como tips.
Todos estos candidatos extraños me hicieron pensar que si fuera una audición para representar al Presidente de los peruanos, en verdad habría que declararlo desierto.
Por cierto que no hablo de corrección solamente. Hablo de representatividad. Me explico, es muy probable que en el Perú la mayor parte de peruanos tengamos un español andinizado, de sintaxis quechuizada, e incluso que muchos por razones socioculturales largamente explicables, no dominemos el castellano lo suficiente. Pero el caso es que ninguno de estos candidatos tampoco representaba a la inmensa cantidad de peruanos en ese sentido. Quiero decir, ninguno de ellos hablaba con los posibles acentos que deja la influencia del quechua, o la mala educación intercultural de mi país. Tampoco. En este circo, como en los circos de antes, los payasos principales tienen acento de otros países, o acento de payasos nomás.
No hubo consuelo cuando recordé que entre las candidatas (porque lo son) a Primera Dama o primer caballero o lo que sea, tenemos:
una señora de origen belga y ciudadanía americana que ya nos ha hecho conocer su lindo acento mientras nos insultaba con frecuencia;
un ex pesista italo norteamericano que trabaja para la IBM aunque no aparece en las listas y sospecho ni siquiera habla español;
una señora tan pero tan gringa que dijo el otro día que Iquitos es como la India (como Colón, se confundió, comentó graciosamente Silvio Rendón en su FB);
una señora que nunca ha dicho una palabra, peor que el marido;
y, no me digan, resulta que ahora la única que queda es Nadine Heredia la astuta esposa del Capitán Humala, que para qué, sí sería una peruana promedio en el habla. Pero solo en el habla.
lunes, 7 de marzo de 2011
La comedia de la política en Perú
Por estos días entra en su final la campaña a la Presidencia en el Perú. Y también aparece el factor "todo vale" que aconseja a políticos de cualquier tendencia a presentarse en cuanto pantallazo le den, en especial los programas populares de TV. En mi país ese rubro lo cubren con holgura los shows cómicos, o las horas de entretenimiento del tipo "joda". Eso explica por ejemplo esta cruda muestra de disfuerzo cómico-trágico que protagoniza Pedro Pablo Kuczynski, un ex funcionario del Banco Mundial, ex Primer Ministro, empresario estadounidense para más detalles, apurado por eliminar su despreciable 6% en las encuestas:
http://www.youtube.com/watch?v=6gQpQfQ1V_4
Bueno, si ya lo vieron, saben a lo que me voy a referir. Que la política se ha vuelto una competencia desleal a los "entertainers" (desleal porque trabajan peor y ganan más) es algo que todos sabemos. Pero que la política sea entendida como un ejercicio de "popularización", es decir, de "descenso a las masas, sus gustos y sus prejuicios" es algo que realmente asquea. Quiero decir, no es que me parezca malo que un político vaya a un programa cómico o de farándula (se acuerdan de la boba Sarah Palin yendo a pasar vergüenzas frente a la carismática Tina Fey en Saturday Night Live), eso lo hacen todos. Me parece tonto, no malo. Pero lo realmente antiético es que lo hagan como parte de un proyecto de responder a lo que ciertos políticos, privilegiados, marketeros de segunda y afines, creen que es "lo que le gusta a la gente"- completen gente con cualquiera de estos adjetivos: pobre, común y corriente, sin privilegios, inculta. Que lo hagan como una forma de bajar hacia las masas, y responder a sus gustos "siempre tan chabacanos, siempre tan simplones". Me parece malo, y tonto, también porque creo que están horrorosamente equivocados. Dudo que una señora del Pueblo Joven Independencia en Arequipa, viendo a PPK cogerle los genitales al muñeco del cuy crea que eso demuestra que a PPK le gustan las mismas cosas que a ella, que PPK entiende sus necesidades de luz, agua, desagüe. Y menos que PPK será un buen Presidente. Pienso que esa señora probablemente entenderá muy claro que lo que tiene enfrente es un nuevo cómico del cual reírse en ese rato. Pero de allí a que eso decida su voto en favor del candidato que se muestra más humano, más "como tú", "más del pueblo", hay un salto gigante.
Para estas cosas de la política yo también soy muy brechtiano: creo que el electorado diferencia entre su estómago y sus valores, "comer primero, luego la moral", y que votará no por el que se muestre como más horizontal y buen amigo, sino por el que le dé mejores posibilidades de comer.
No digo que eso sea lo mejor, digo que eso es lo real.
http://www.youtube.com/watch?v=6gQpQfQ1V_4
Bueno, si ya lo vieron, saben a lo que me voy a referir. Que la política se ha vuelto una competencia desleal a los "entertainers" (desleal porque trabajan peor y ganan más) es algo que todos sabemos. Pero que la política sea entendida como un ejercicio de "popularización", es decir, de "descenso a las masas, sus gustos y sus prejuicios" es algo que realmente asquea. Quiero decir, no es que me parezca malo que un político vaya a un programa cómico o de farándula (se acuerdan de la boba Sarah Palin yendo a pasar vergüenzas frente a la carismática Tina Fey en Saturday Night Live), eso lo hacen todos. Me parece tonto, no malo. Pero lo realmente antiético es que lo hagan como parte de un proyecto de responder a lo que ciertos políticos, privilegiados, marketeros de segunda y afines, creen que es "lo que le gusta a la gente"- completen gente con cualquiera de estos adjetivos: pobre, común y corriente, sin privilegios, inculta. Que lo hagan como una forma de bajar hacia las masas, y responder a sus gustos "siempre tan chabacanos, siempre tan simplones". Me parece malo, y tonto, también porque creo que están horrorosamente equivocados. Dudo que una señora del Pueblo Joven Independencia en Arequipa, viendo a PPK cogerle los genitales al muñeco del cuy crea que eso demuestra que a PPK le gustan las mismas cosas que a ella, que PPK entiende sus necesidades de luz, agua, desagüe. Y menos que PPK será un buen Presidente. Pienso que esa señora probablemente entenderá muy claro que lo que tiene enfrente es un nuevo cómico del cual reírse en ese rato. Pero de allí a que eso decida su voto en favor del candidato que se muestra más humano, más "como tú", "más del pueblo", hay un salto gigante.
Para estas cosas de la política yo también soy muy brechtiano: creo que el electorado diferencia entre su estómago y sus valores, "comer primero, luego la moral", y que votará no por el que se muestre como más horizontal y buen amigo, sino por el que le dé mejores posibilidades de comer.
No digo que eso sea lo mejor, digo que eso es lo real.
jueves, 3 de marzo de 2011
Cabaret Socialista en Argentina
Toda esta astracanada de que vetan o no vetan (o no lo vetan pero sí le advierten casi amenazando) la presencia de Vargas Llosa como figura central de la Inauguración de la Feria del Libro en Buenos Aires (un buen resumen del asunto, aquí), me hizo sin querer recordar Angelito, un Cabaret Socialista, la obra musical de Roberto "Tito" Cossa, el gran autor argentino, que tuve oportunidad de ver en 2009 en un local independiente llamado Andamio 90 de la capital argentina. Era una puesta nueva del texto que Cossa había escrito a fines de los 80 y estrenado en 1991. Muchos años después varios se preguntaban si el texto había resistido el tiempo, y la prueba de que sí es que ahora leo que precisamente esa puesta que vi sigue reponiéndose, en ya varias temporadas hasta la fecha.
Pero lleguemos por partes. La obra es propiamente un cabaret, de aliento brechtiano sin duda, pero con un toque sentimental que la hace indudablemente argentina. La temática es simple y provocadora: un Partido político de izquierda radical, de retórica empalagosa, decide hacer un espectáculo para atraer al pueblo, o al menos, acercarse un poco. En medio aparece Angelito, obrero, simple en el mejor sentido de la palabra, afanador de chicas, actor bastante despistado. En algún momento la dirección del Cabaret decide usar la vida de Angelito como la del prototipo del ciudadano de la clase trabajadora, el ansiado icono del proletariado, pero las características ya mencionadas del protagonista, tan jocosas sí, pero a la vez tan nuestras, tan latinas, tan humanas, sabotean la rigidez del discurso marxista-leninista con tanta fuerza como sinceridad. Es una obra sencilla, divertida pero también políticamente muy potente, en mi opinión, o al menos tuve suerte de ver una puesta bastante bien sostenida.
El caso es que debajo de esa simpleza hay una pregunta que brota tan espontánea como la sonrisa de Angelito: ¿tiene necesariamente el cambio social, las luchas por cambiar estructuras opresivas, abusivas, que estar reñidos con la alegría de estar simplemente vivo, las buenas cosas de la vida tranquila, como sentarse un rato a charlar con los amigos, o tomarse un trago, o ser malamente feliz? ¿no hay debajo de muchos izquierdistas tal vez un cura medieval agazapado que proclama siempre el infierno, denigra al ser humano sensual y alegre, abomina de la belleza si no está en la misma dirección que sus dogmas?
Angelito es una obra que me ha hecho pensar en estos intelectuales kirchneristas, como han sido llamados, que deciden vetar a un escritor, como ellos, que tiene ideas de derecha. Es decir un opositor. Aunque muchos han decidido llamarlo enemigo. Hay harto de oscurantismo en la propuesta, mucho de miedo y poco, lamentablemente poco de la bonhomía que creo yo siempre tendría que acompañar todo proceso de cambio social para evitar que se convierta solo en caza de brujas, en vendetta, en razzia. Si el hombre nuevo ha de salir del socialismo, imagino que no necesitará heredar los males, entre ellos el mal humor, de quienes trajeron abajo los modelos comunistas previos a 1989 con sus persecuciones, su violencia exacerbada.
Los dejo con unas palabras de Tito Cossa a propósito de la vigencia de Angelito, en una entrevista para Página12. Por supuesto él resume todo mejor que yo:
"–¿Qué ideas lo impulsaron a escribir Angelito?
Roberto Cossa: –Nunca entendí por qué no se dio un vínculo entre la izquierda y la gente, el hombre común. Porque en definitiva el socialismo está pensado para los trabajadores que malviven de su salario, para el hombre de pueblo... Por otra parte, me dolió siempre ver que algunos socialistas y comunistas que eran hombres inteligentes, buenos militantes, cultos y rigurosos, traicionaran al amigo o maltratasen a la mujer o a sus empleados, si los tenían. Yo pensé siempre que si el socialismo no sirve para ser buena persona, ¿para qué sirve?".
Pero lleguemos por partes. La obra es propiamente un cabaret, de aliento brechtiano sin duda, pero con un toque sentimental que la hace indudablemente argentina. La temática es simple y provocadora: un Partido político de izquierda radical, de retórica empalagosa, decide hacer un espectáculo para atraer al pueblo, o al menos, acercarse un poco. En medio aparece Angelito, obrero, simple en el mejor sentido de la palabra, afanador de chicas, actor bastante despistado. En algún momento la dirección del Cabaret decide usar la vida de Angelito como la del prototipo del ciudadano de la clase trabajadora, el ansiado icono del proletariado, pero las características ya mencionadas del protagonista, tan jocosas sí, pero a la vez tan nuestras, tan latinas, tan humanas, sabotean la rigidez del discurso marxista-leninista con tanta fuerza como sinceridad. Es una obra sencilla, divertida pero también políticamente muy potente, en mi opinión, o al menos tuve suerte de ver una puesta bastante bien sostenida.
El caso es que debajo de esa simpleza hay una pregunta que brota tan espontánea como la sonrisa de Angelito: ¿tiene necesariamente el cambio social, las luchas por cambiar estructuras opresivas, abusivas, que estar reñidos con la alegría de estar simplemente vivo, las buenas cosas de la vida tranquila, como sentarse un rato a charlar con los amigos, o tomarse un trago, o ser malamente feliz? ¿no hay debajo de muchos izquierdistas tal vez un cura medieval agazapado que proclama siempre el infierno, denigra al ser humano sensual y alegre, abomina de la belleza si no está en la misma dirección que sus dogmas?
Angelito es una obra que me ha hecho pensar en estos intelectuales kirchneristas, como han sido llamados, que deciden vetar a un escritor, como ellos, que tiene ideas de derecha. Es decir un opositor. Aunque muchos han decidido llamarlo enemigo. Hay harto de oscurantismo en la propuesta, mucho de miedo y poco, lamentablemente poco de la bonhomía que creo yo siempre tendría que acompañar todo proceso de cambio social para evitar que se convierta solo en caza de brujas, en vendetta, en razzia. Si el hombre nuevo ha de salir del socialismo, imagino que no necesitará heredar los males, entre ellos el mal humor, de quienes trajeron abajo los modelos comunistas previos a 1989 con sus persecuciones, su violencia exacerbada. Los dejo con unas palabras de Tito Cossa a propósito de la vigencia de Angelito, en una entrevista para Página12. Por supuesto él resume todo mejor que yo:
"–¿Qué ideas lo impulsaron a escribir Angelito?
Roberto Cossa: –Nunca entendí por qué no se dio un vínculo entre la izquierda y la gente, el hombre común. Porque en definitiva el socialismo está pensado para los trabajadores que malviven de su salario, para el hombre de pueblo... Por otra parte, me dolió siempre ver que algunos socialistas y comunistas que eran hombres inteligentes, buenos militantes, cultos y rigurosos, traicionaran al amigo o maltratasen a la mujer o a sus empleados, si los tenían. Yo pensé siempre que si el socialismo no sirve para ser buena persona, ¿para qué sirve?".
lunes, 28 de febrero de 2011
¿Y por qué no el cine?
Me gusta el cine, pero no me apasiona.
El otro día estaba respondiendo una de esas entrevistas para conseguir trabajo en la Academia, y uno de mis entrevistadores, previa disculpa, pasó a hacerme una consulta no tan inusual: "A usted le interesa investigar teatro, pero ¿por qué no se interesa en el cine?". Supongo que quería decirme que estudiar el cine es más prestigioso, o está más de moda. O quizás quiso decir: "¿por qué no también el cine, si al final son tan parecidos?". Bueno yo le di una cuidadosa respuesta que no detallaré aquí, que me ganó el halago de mi interlocutor, y me aseguró de paso que el Comité que me entrevistaba jamás me diera el trabajo.
En verdad mucha gente del área literaria o cultural tiene esas presunciones. Pero en mi opinión aunque hay mucho de aparentemente similar entre teatro y cine, las distancias son grandes. Tomemos por ejemplo el caso de la actuación. En ambos, cine y teatro, hay actores, códigos de actuación, representación a través de la corporalidad. Pero mientras el cine privilegia el estilo realista, o hiperrealista, probablemente por la gran influencia de la industria cinematográfica, en el teatro ese estilo de representación es uno entre varios. En el teatro contemporáneo se puede observar con igual fuerza las tradiciones no realistas de representación, como las formas experimentales del tercer teatro -una suerte de ritual preexpresivo, plenamente simbolista- o el expresionismo en variadas facetas, quizás la vertiente brechtiana sea la más visitada. En la actuación teatral esas otras tradiciones tienen presencia efectiva e influyente en el devenir del teatro como arte, y quizás por eso también el propio realismo teatral sea bastante menos "realista" que el realismo cinematográfico. El campo de experimentación, digamos con claridad, el campo de libertad creativa, es mucho más amplio. Esto también tiene que ver con los recursos artesanales que aun conserva buena parte de la producción teatral.
Pienso que la diversidad de códigos de actuación es, por ejemplo, una patente muestra de la distancia discursiva entre actuar para el teatro y hacerlo frente a una cámara. Las múltiples marcas del trabajo de un actor de teatro son un mayor deleite para los sentidos, y también para el trabajo de analizarlas.
El otro día estaba respondiendo una de esas entrevistas para conseguir trabajo en la Academia, y uno de mis entrevistadores, previa disculpa, pasó a hacerme una consulta no tan inusual: "A usted le interesa investigar teatro, pero ¿por qué no se interesa en el cine?". Supongo que quería decirme que estudiar el cine es más prestigioso, o está más de moda. O quizás quiso decir: "¿por qué no también el cine, si al final son tan parecidos?". Bueno yo le di una cuidadosa respuesta que no detallaré aquí, que me ganó el halago de mi interlocutor, y me aseguró de paso que el Comité que me entrevistaba jamás me diera el trabajo.En verdad mucha gente del área literaria o cultural tiene esas presunciones. Pero en mi opinión aunque hay mucho de aparentemente similar entre teatro y cine, las distancias son grandes. Tomemos por ejemplo el caso de la actuación. En ambos, cine y teatro, hay actores, códigos de actuación, representación a través de la corporalidad. Pero mientras el cine privilegia el estilo realista, o hiperrealista, probablemente por la gran influencia de la industria cinematográfica, en el teatro ese estilo de representación es uno entre varios. En el teatro contemporáneo se puede observar con igual fuerza las tradiciones no realistas de representación, como las formas experimentales del tercer teatro -una suerte de ritual preexpresivo, plenamente simbolista- o el expresionismo en variadas facetas, quizás la vertiente brechtiana sea la más visitada. En la actuación teatral esas otras tradiciones tienen presencia efectiva e influyente en el devenir del teatro como arte, y quizás por eso también el propio realismo teatral sea bastante menos "realista" que el realismo cinematográfico. El campo de experimentación, digamos con claridad, el campo de libertad creativa, es mucho más amplio. Esto también tiene que ver con los recursos artesanales que aun conserva buena parte de la producción teatral.
Pienso que la diversidad de códigos de actuación es, por ejemplo, una patente muestra de la distancia discursiva entre actuar para el teatro y hacerlo frente a una cámara. Las múltiples marcas del trabajo de un actor de teatro son un mayor deleite para los sentidos, y también para el trabajo de analizarlas.
viernes, 25 de febrero de 2011
MÁS ALLÁ DE BUENOS AIRES, escribe Diego La Hoz
(Siguiendo con las colaboraciones al Blog, mi buen amigo Diego La Hoz hace un detenido recuento de su percepción de la movida teatral bonaerense gracias a su reciente visita a aquella entra;able capital del teatro latinoamericano)
MÁS ALLÁ DE BUENOS AIRES
Escrito por Diego La Hoz
Director del grupo de teatro peruano ESPACIO LIBRE
El teatro latinoamericano contiene, desde su base, un espíritu inquieto que busca liberar el pensamiento colonizante en cualquiera de sus formas. Nadie quiere seguir bajando la cabeza. Afinar un nuevo canto que nos reúna, que nos dé voz propia y, por supuesto, que nos identifique, es quizá el mayor reto. Más allá de los territorios está la patria del teatro. En el corazón mismo de sus actores que edifican un teatro para todos y lo muestran al mundo con menos vergüenza y más provocación. El miedo y la vergüenza son motores para el cambio. Aquí estamos más vivos que nunca. Más visibles. Agrupados por afectos incomprendidos. Con un gran objetivo en común "ser mejores personas". Por tercer año consecutivo recorremos -en diciembre- tres festivales fundamentales para nuestro desarrollo como grupo de teatro peruano, comprometido con las dudas que nos deja la sensación de multiplicar lo recibido. Si bien, cada fiesta es organizada por grupos argentinos de probada trayectoria, lo que los hace distintos es la experiencia como colectivo. Este corredor de festivales comenzó en el 2007 por iniciativa de La Compañía Nacional de Fósforos, el grupo más joven, que convenció a La Cordura del Copete y a El Baldío de hacerlo. Ahora, luego de cuatro años, este corredor existe por sí solo. Se mueve por la gestión individual de cada grupo. Nosotros somos -sin temor a equivocarme- el único grupo extranjero que lo recorre como si fuera nuestro. Privilegio que nos da la generosidad del teatro y los amigos que confían en nuestro trabajo dentro y fuera de la escena. Cada regreso ha sido como si nunca nos hubiéramos ido jamás.
Aquí les dejamos la memoria -siempre frágil- de lo que fue la aventura de la quinta gira internacional de nuestro grupo ESPACIO LIBRE este 2010 que acabamos de despedir. Aprovechamos para reiterar nuestro agradecimiento a todas y a todos los que hacen posible que esto suceda. Finalmente, eso queremos siempre, "que algo suceda".
La primera semana: el fuego se enciende
Los primeros días de diciembre celebramos el Cuarto Festival Pirologías. Con ésta sumamos ocho reuniones, entre Perú y Argentina, con La Compañía Nacional de Fósforos. Hemos apadrinado mutuamente (y sin saberlo) varios de nuestros sueños. Podríamos decir que, como pasó con La Cordura del Copete en el 2001, hemos sido parte de sus primeros pasos como grupo y nuestra casa se ilumina cada vez que los pensamos o los tenemos. La historia se encargó de juntarnos. Ahora lo vemos más claro que antes. Una alianza de afectos poderosos que nos lleva a recorrer caminos difíciles de transitar con un sólo par de zapatos.
En estas idas y venidas, los fósforos conocieron a Sara Joffré, dramaturga (o autora dramática como prefiere ella) y gran gestora del teatro peruano. Sara ofreció una ponencia sobre nuestro teatro desde 1960 hasta 1990 en el Centro Cultural de España de Buenos Aires. Así empezó Pirologías 2010. Cabe resaltar que la obra que llevamos era de autoría de Sara en colaboración con Espacio Libre. La obra se llama "Especies" y se presentó el sábado 4 en la ASI de Villa Bosch, barrio donde se realiza gran parte del festival.
Este año, Pirologías, fue como una extensión del Segundo Encuentro del Barranco que realizamos en julio en nuestro país. Tuvimos la sensación de continuidad muy presente. El efecto multiplicador se esparce por otras tierras, con otras voces, con nuevas dificultades y compromisos. Fue un regalo poder disfrutar desde otra orilla a La Rueda de los Deseos con su impecable y conmovedora "Javiera, Historias que se despliegan". Este entrañable grupo mendocino es otro de aquellos a los queremos de verdad. Sinceramente, un lujo tenerlos tan cerca. A ellos los conocimos en el 2003. Estuvimos en su sala Argonautas con la obra “Arthur, Alquimia del Verbo”. Con un frío terrible pero con el calor de gente buena que trabaja en serio, no en serie. Un plus a esta experiencia fue el libro testimonial que sacaron por sus diez años de ruta y que cariñosamente nos regalaron con dedicatoria incluida. Libro bellísimo que leí a escondidas entre los rincones del CEDEM, lugar donde nos hospedamos esa primera semana. Otro encuentro memorable fue con Ernesto Suárez y su trabajo "Lágrimas y risas". Un divertido compilado escénico de relatos de un actor del subdesarrollo como él mismo define. Simple, inconforme, vital. Un actor grande siempre tiene mucho que decir. Sin embargo, escucharlo es mucho mejor. Aunque su tribuna es el escenario, rápidamente lo olvidamos para sentarnos alrededor de una mesa o en alguna esquina con ojos asombrados. Cualquier lugar es bueno para reír o llorar, parece decirnos convencido. Así es Ernesto, el mendocino exiliado que siempre regresa para reírse de sí mismo. Lo aprendió de su madre, nos dijo esa noche. Bohemio insuperable, artista como pocos. Hoy amigo nuestro.
No podemos dejar de mencionar a Cecilia Hopkins y su interpretación de "Gemma Sunz". Obra creada a partir del cuento de Borges Emma Zunz y dirigida originalmente por Etelvino Vázquez en España. Lo que ahora vimos fue una reelaboración de ese trabajo. Impresionante manejo corporal y vocal. Imágenes potentes en eficaz concordancia con el relato. Además de buena actriz es investigadora teatral y maestra. Lo supe cuando tuvimos en nuestras manos un amplio libro sobre antropología teatral del rito prehispánico. Espero no equivocar la definición porque el libro no lo tengo conmigo. Por otro lado, quien también participó del festival fue el español Etelvino (referido líneas arriba) con un montaje unipersonal sobre García Lorca. Hombre bueno y carismático. Director de la compañía Teatro del Norte y escritor del libro "El tiempo inmóvil", un valioso testimonio de su experiencia desde 1981. Otro unipersonal que vimos fue de Costa Rica. Vicky Cortés presentó "El jardín inclinado", pieza de danza contemporánea sobre el mito de Orfeo y Eurídice.
Los títeres también estuvieron presentes con el grupo guatemalteco Chúmbala Cachúmbala –como dice la canción- con la obra "Juanita sin miedo", relato basado en leyendas locales. Teca y Paolo se convirtieron en esos compañeros que siempre regala el teatro. Buena onda. Disciplina. Amor por lo que hacen. Así los recordamos. En este grupo, encajan perfectamente los amigos de La Comedia de la Provincia de La Rioja quienes presentaron "Aquí llegan los Anselmi", divertido episodio de una familia itinerante de comediantes en estilo criollo o también llamado teatro bárbaro. Anécdota: a mitad de la obra los personajes realizan el sorteo de un Gancia y nuestra enorme sed -o la suerte- nos dio por ganadores. Delicioso por cierto. Ah, y gracias por los cds de música riojana. La noche del Gancia y otras bebidas espirituosas comenzó en Capitán Capote con cuentos de Fontanarrosa a cargo de Claudio "El negro" Rissi. Reconocido comediante que puso por nombre a su intervención "Laburo de negros". ¡Qué noche!
Para no dejar a nadie fuera de este recuento pirológico, debemos nombrar a la compañía francesa Cie Du Ba con la obra "No te pongas azul" realizada en la Plaza Murialdo. Los ausentes fueron La Gotera de La Plata y los buenos amigos Teatrantes de Mar del Plata. El año pasado, estos últimos, presentaron un lúdico y bien resuelto "Sueño de una noche de verano". Nos quedamos con las ganas de volver a verlos. Finalmente, todo terminó con Babel Orkesta frente a la Estación Villa Bosch. La calle se llenó de euforia y buena música. Nos hicieron bailar y dejaron viva la llama para el año que viene.
Punto aparte merece -y para cerrar este capítulo- la importante participación de la AINCRIT (Asociación Argentina de Investigadores y Críticos Teatrales) quienes organizaron un par de mesas abiertas a la discusión y reflexión sobre nuestro trabajo. Al margen de las conclusiones que se puedan generar de manera individual o grupal, creo imprescindible comprender la necesidad de revisar, desde la autocrítica y la investigación, el rumbo de nuestro trabajo en relación con el otro. Crecer juntos, agruparnos, reencontrarnos y sobretodo "no callar".
Gracias a todos nuevamente. Gracias Pamela por el comentario sobre "Especies". Gracias Pau, Cris, Andrea y mi Capitán Caputo.
PUEDEN LEER EL RESTO DEL TEXTO, AQUÍ
lunes, 21 de febrero de 2011
Madre Coraje en el cementerio industrial
Vengo de ver una versión que seguramente no olvidaré, de Madre Coraje y sus hijos, en The Lab de Minneapolis, una sala que tampoco se puede olvidar. La puesta la llevan adelante entre varios: el Bricklayers Theatre de Chicago, el Bedlam Theatre de Minneapolis, y Open Eye Figure, también de esta congelada ciudad. Para esta vez, el grupo usa la adaptación de Tony Kushner, aquella que se hiciera tan famosa por haber sido estrenada en el Central Park de NY con Meryl Streep. Entre lo mucho que me gustaría decir, diré para comenzar que es una puesta que me recuerda muchísimo las formas de teatro independiente sudamericano, con una economía de recursos y una gran creatividad actoral. Esto es extraordinario: a pocas cuadras del Lab se yergue triunfal el Guthrie Theatre, un edificio de 125 millones de dólares donde asistir al teatro parece similar a embarcarse en una nave aeroespacial. Lo que quiero decir es que resulta inusual, incluso para esta ciudad de fuertes convicciones teatrales y grandes espectáculos, una apuesta así de grupal e independiente sostenida en la pasión y la calidad técnica de los que en ella intervienen. Hay más que solo innovaciones de estilo en todo esto, es una ética diferente de trabajo teatral. Incluso por el hecho de que las entradas cuesten la mitad de lo que en promedio suele pagarse por el teatro aquí. ¿Solo experimentación o búsqueda de nuevas vías/nuevo público para una actividad tan golpeada por la crisis? Si las nuevas condiciones de vida van a obligar a los teatristas americanos a explotar sus capacidades de esta manera, bienvenido el estallido de la burbuja financiera... también en el teatro!
Y bueno, hay que referirse además a lo que significan los lugares y los tiempos en el sentido final de la puesta. The Lab fue antiguamente una fábrica, parte de una molinera industrial, una de aquellas que hicieron famosa a Minneapolis, antes que por su crudo invierno, por ser la ciudad de los molinos. O sea, la ciudad de la industrialización pujante, ferviente y ahora solo histórica, que hizo de EEUU la potencia espectacular que es, fue, quizás sigue siendo (ustedes elijan). Un monumento creado por defecto, precisamente cuando su uso dejó de ser necesario.Entonces llega la Coraje con su sentido lato de la experiencia vital, de comer primero, de aprovechar la guerra sin entenderla sino en la medida concreta de sus intereses. Y he aquí que los fantasmas de esta fábrica reaparecen: ¿no ha sido acaso todo el sueño americano una megaindustrialización de esa filosofía de la Coraje? ¿no ha sido, y sigue siendo, la industrialización y su capítulo histérico, la globalización, la otra mano que labra junto a la guerra eso que hemos llamado historia moderna? ¿No ha estado la búsqueda de ganancias amarrada a todas las guerras que ha librado este país? Claro, Marx también anda por allí, en el Lab, merodeando en este cementerio de la industria al borde del Mississipi.
Me gustó mucho esta Coraje también porque Barbra Berlovitz, quien la interpreta, no se deja llevar por la tentación tan americana de ver en la antihéroe brechtiana una imagen del mal, o una imagen del bien. ¿Madre Coraje es una obra antibelicista? Supongo que para quien ve la guerra como un castigo divino que algún día desaparecerá, esa imagen aflorará en la obra. Pero dudo en serio que al cazurro y mundano Brecht le viniera por ese lado. Creo que él se queda en la mostración de los hechos, en la presentación de cómo son realmente personajes como Coraje. Y tal vez con eso, con aceptar lo que las cosas son en el mundo, ya tendríamos bastante como lección para estos últimos dos siglos y medio de modernidad.Por eso me gusta la interpretación tan sólida de Berlovitz, incluso cuando encaraba con quietud los hechos porque eso me ayudaba a eludir la tendencia al sicologismo, esa manía de actores y público de querer siempre descubrir "la verdad del personaje". En la Coraje de Brecht nada queda por descubrirse, tiene décadas de hablar con claridad meridiana: la guerra es una carreta que nos lleva por delante aunque siempre creemos que nosotros la conducimos. Ni cínica, ni sacrificada, la Coraje es un animal moderno, directo y simple: si al final no puede salvar ni a su última hija, le queda por delante seguir viviendo. Vivir es el impulso, el único real.
viernes, 18 de febrero de 2011
El Perú del Chino Domínguez
martes, 15 de febrero de 2011
Monólogo de una máscara, por Elard Serruto
Cedo la palabra al narrador puneño Elard Serruto, en este poema/crónica/relato inspirado en la fiesta más grande de los Andes, la de la Mamacha Candelaria en Puno, y que acaba de suceder en estos días. Elard la describe desde la interpelación personal que aquella alucinante fiesta hace a los que en ella participan. Ojalá les guste. Saludos y gracias a Elard, por supuesto.
MONÓLOGO DE UNA MÁSCARA
Para Luis Pacho
MONÓLOGO DE UNA MÁSCARA
Elard Serruto Dancuart
"Si quieres saber lo que eres, tendrás que preguntárselo a las piedras y al agua, si quieres descifrar el idioma en que hablan los brujos de tus sueños, interroga las fábulas que te contaron la primera noche ante el fuego, porque no hay río que no sea tu sangre, no hay selva que no esté en tus entrañas, no hay viento que no sea secretamente tu voz y no hay estrellas que no sean misteriosamente tus ojos. Dondequiera que vayas llevarás esas viejas preguntas, nada encontrarás en tus viajes que no estuviera desde siempre contigo, y cuando te enfrentes con las cosas más desconocidas, descubrirás que fueron ellas quienes arrullaron tu infancia"
William Ospina (EL País de la Canela)
Para Luis Pacho
¿En que lengua del lago estoy hablando? Llevo colgada en una de las paredes de la tiendita de Leonor Galarza, el tiempo que se extravía en la incierta memoria de los días, y de los interminables círculos que ha trazado mi destino. Este reposo esta lleno de preguntas y de silencios que apenas interrumpen los borrachitos que vienen en el abismo de la madrugada, o en la trivialidad del atardecer: sombras que una diminuta copa de alcohol ilumina en su tránsito, y que no deja de interrogarme si acaso vengo de ese festivo dolor que surge de la cavernosa voz del Carlos pajla cuando canta "El Volatinero...de las tinieblas", o del brincante y aferrado charango del Burro Loza que quiebra la madrugada; de la brusca cojera trepidante del Huallpagarrote cuando baila un kajelo, o de la esquiva y apacible mirada del Bomborroto que mira un recuerdo antes de beber; del soberbio rostro burilado del Manco y su poncho de vicuña que esconde la mano mutilada, o de la oralidad como un río de febrero que el Piluncha (ese profesor de una escuelita de aguaceros interminables) deja que se desate como un hilo denso y colorido. Sé que sus rostros son las máscaras recientes de un lejano destierro y de un peregrinaje que parece haber comenzado y terminado en esta tiendita. Sin embargo, sé también que mis ojos (dos agujeros vacantes para la mirada de cualquier danzarín) guardan la pausa contemplativa de otros horizontes: árboles y ríos abigarrados, mares reverberantes y desiertos dorados y candentes, inextricables senderos que conducían, invariablemente, a la misma plaza de todos los pueblos para abrazar el mediodía y su sol huérfano sobre una de sus bancas. ¿En que lengua del lago estoy hablando? Sé que la sensación de la pérdida acompaña estas palabras, la extraviada emoción con que he nombrado un paraje, una lluvia, una nube, los pedazos de una canción, los interminables monólogos de mis viajes siempre hacia el sur, las breves conversaciones con otros viajeros donde he sabido reconocer la iluminada miseria de no saber cuándo ni donde parar. Palabras hechas viento en las sonoras lenguas que he ido extraviando en la orilla reposada o en una isla solitaria en el lago, palabras como guijarros o pájaros abriendo el cielo, y que son el impulso que hace hablarme en esta lengua con una extraña sensación de errancia y al mismo tiempo de pertenencia. ¿En que lengua del lago estoy hablando? Alguien alguna vez dijo (¿Una comadre? ¿un yatiri?) que yo era la piel de la cara de un guerrero en mi rostro para otorgarme la solemne valentía que había tenido en la batalla. ¿Ese es mi origen? imagino una circularidad de batallas y de lenguas alrededor del lago y mi rostro sucesivo en un intercambio de máscaras, de ejércitos y de lenguas donde se enconaba el valor y la dignidad en la derrota y en la muerte. Un guerrero que en las pausas de la guerra, se quitaba el rostro algún atardecer profundo, sólo para comprender el tremendo vacio de no poderse mirar ¿En qué lengua del lago estoy hablando? Inmensos campos amarillos se abren en el horizonte de mi recuerdo, interminables cabelleras de ichu dobladas por un viento que habla. Y quisiera saber si en verdad por esa extensa intemperie bajo un impecable cielo sin nubes he sido la cara de un Puma, una llama, un cóndor. El corazón me late como un pequeño animal cautivo, cuando me reconozco sigiloso en esos parajes: un cazador solitario hermandado con el mismo rostro del animal que voy a sacrificar. ¿Alguién sabe que esa ceremonia acompaña una danza? ¿cómo puedo ser ahora un guerrero, un cazador, un danzarín? En todo este tiempo como la lluvia demorada que no deja de caer en la calle de la tiendita de Leonor Galarza, he recordado las infinitas danzas que he acompañado en los carnavales de los pueblos, las diversas músicas que durante la noche y el día dejaban su bombo como un corazón infatigable, y el amor como un despedazado horizonte. Aún recuerdo aquel desarrapado grupo de bailarines que bajaban por la calle de los ahorcados, sus cuatro músicos de funeral y un cóndor danzante que llevaba un mísero estandarte. Recuerdo ese condor anciano con las plumas marchitadas, y su vuelo terrestre en una danza lenta y triste como el adios de un pariente muerto. Nunca como esa mañana de una luz ingrávida vi más claro mi destino. Quisiera saber que lo que dicen es verdad, que soy una máscara cuya espléndida metamorfosis ha derivado en todas las máscaras, y por ello en todas las danzas y todos los danzarines. Me pregunto si lo sabrá la niña que vino por unos caramelos de animalitos y se me quedó mirando dejándome para siempre la inquietud interrogante de sus ojos amarillos, como el del perro que duerme su eternidad en la puerta de la tiendita de Leonor Galarza, que se abre de par en par hacia un infinito y difuminado lago dormido. ¿En qué lengua del lago estoy hablando?
sábado, 12 de febrero de 2011
Hammacher, Allen , De María
Lo que voy a contar es una anécdota, que terminó de completarse hace unos meses. Empezó en 2003 cuando andábamos en plan de poner en escena A ver, un aplauso!, la frenética pieza que escribiera César De María para el grupo Telba en 1989, en la que un cómico callejero se enfrenta a La Muerte desafiándola a contarle siempre nuevas historias. Una de las actrices de la obra era Brigitte Hammacher, una actriz alemana que andaba afincada en Arequipa, oficialmente trabajando de primera dama (es broma, claro) del colegio Max Uhle de esa ciudad, y extraoficialmente convirtiéndose en un pilar del trabajo de Aviñón, mi grupo, por casi cinco años. Alguna de esas tardes o mañanas, no recuerdo bien, Brigitte se aparece con el rostro extraño diciéndonos, con su lindo español de acento germano, más o menos lo siguiente: "esto que no me lo van a creer, pero esta obra que estamos haciendo es una recreación de una obra del Woody Allen, mi esposo me ha dicho, en serio, aunque él no se recuerda del título".
Los otros tres actores nos miramos y le dijimos al unísono, "fuiirra, eso no es cierto, esta obra es más peruana que la papa, y la escribió De María cuando vivíamos casi asfixiados por Sendero". Claro, yo, que soy muy presumido con eso de saberse datos, títulos, fechas, no recordaba en absoluto relación alguna con W. Allen -aunque diré en mi defensa que la obra no cinematográfica de Allen tampoco es que esté bien difundida en el Perú. Bueno es lo que ahora sé. El caso es que la temporada de 2003 acabó, es un recuerdo muy bacán, de muchas cosas, entre ellas la solicitud con que Brigitte decía todos los carajos y mierdas que adornan el texto de De María, y que si de por sí ya eran muy cómicos, tomaban un aura inigualable gracias al acento de mi amiga.

Fin del capítulo 1. Capítulo 2, librería Half Price books de Grand Avenue, Saint Paul, Minnesota, noviembre de 2010. Entre los anaqueles de un sótano donde están los libros más baratos, estoy buscando cualquier cosa para llevar. Me he prometido no comprar libros, ante todo porque no quiero dejarlos otra vez abandonados cuando me tenga que volver a mudar. Pero cedo y busco algo para leer. Vicio impune, Platón dixit. Como están por orden alfabético uno de los primeros que encuentro es este: Complete Prose, Woody Allen, Paperback edition. Dos dólares, not so bad. Lo empiezo a disfrutar -Allen es incomparable, su literatura (es una literatura en sí) es extraordinaria, como su cine, lamento no haberlo leído antes. Página 183, aparece ante mí Death Knocks (un video amateur, aquí). Interesante, está hecha como una pieza breve de teatro. Un tipo recibe la visita de la muerte, en plan cómico, que decide llevárselo pa´l otro lado. La víctima, Nat, intenta rehuir, discute, hasta que por fin descubre la debilidad de la Muerte por el juego de cartas. Entonces empieza a retarlo. Si le gana, la Muerte le concederá un nuevo día de vida. Le gana, así, varias veces, haciéndose el tonto (la verdad es que el personaje se me antoja alter ego de Allen con su cara de nerd y el cuerpo esmirriado). Nat no lo parece pero en verdad es un tahúr. Claro, ya para ese rato, siento la misma sensación que tuvo el señor Hammacher después de leer A ver, un aplauso!: hay mucho en el Tripaloca, haciéndose el bobo, en realidad haciéndose el pendejo, ante la muerte, y eso puede parecerse increíblemente a esta historia.
Ahora, claro, uno diría que más que parecerse entre ambas, ambas se parecen a Las Mil y una Noches, ok. Pero me pareció una anécdota simpática. Como sé que mi buen amigo César, quizás el dramaturgo más talentoso de los últimos 30 años en Perú, en mi opinión sincera, leerá esto pronto, me gustaría ver su cara de asombro. De hecho esta anécdota tampoco se la conté antes.
Los otros tres actores nos miramos y le dijimos al unísono, "fuiirra, eso no es cierto, esta obra es más peruana que la papa, y la escribió De María cuando vivíamos casi asfixiados por Sendero". Claro, yo, que soy muy presumido con eso de saberse datos, títulos, fechas, no recordaba en absoluto relación alguna con W. Allen -aunque diré en mi defensa que la obra no cinematográfica de Allen tampoco es que esté bien difundida en el Perú. Bueno es lo que ahora sé. El caso es que la temporada de 2003 acabó, es un recuerdo muy bacán, de muchas cosas, entre ellas la solicitud con que Brigitte decía todos los carajos y mierdas que adornan el texto de De María, y que si de por sí ya eran muy cómicos, tomaban un aura inigualable gracias al acento de mi amiga.

Fin del capítulo 1. Capítulo 2, librería Half Price books de Grand Avenue, Saint Paul, Minnesota, noviembre de 2010. Entre los anaqueles de un sótano donde están los libros más baratos, estoy buscando cualquier cosa para llevar. Me he prometido no comprar libros, ante todo porque no quiero dejarlos otra vez abandonados cuando me tenga que volver a mudar. Pero cedo y busco algo para leer. Vicio impune, Platón dixit. Como están por orden alfabético uno de los primeros que encuentro es este: Complete Prose, Woody Allen, Paperback edition. Dos dólares, not so bad. Lo empiezo a disfrutar -Allen es incomparable, su literatura (es una literatura en sí) es extraordinaria, como su cine, lamento no haberlo leído antes. Página 183, aparece ante mí Death Knocks (un video amateur, aquí). Interesante, está hecha como una pieza breve de teatro. Un tipo recibe la visita de la muerte, en plan cómico, que decide llevárselo pa´l otro lado. La víctima, Nat, intenta rehuir, discute, hasta que por fin descubre la debilidad de la Muerte por el juego de cartas. Entonces empieza a retarlo. Si le gana, la Muerte le concederá un nuevo día de vida. Le gana, así, varias veces, haciéndose el tonto (la verdad es que el personaje se me antoja alter ego de Allen con su cara de nerd y el cuerpo esmirriado). Nat no lo parece pero en verdad es un tahúr. Claro, ya para ese rato, siento la misma sensación que tuvo el señor Hammacher después de leer A ver, un aplauso!: hay mucho en el Tripaloca, haciéndose el bobo, en realidad haciéndose el pendejo, ante la muerte, y eso puede parecerse increíblemente a esta historia. Ahora, claro, uno diría que más que parecerse entre ambas, ambas se parecen a Las Mil y una Noches, ok. Pero me pareció una anécdota simpática. Como sé que mi buen amigo César, quizás el dramaturgo más talentoso de los últimos 30 años en Perú, en mi opinión sincera, leerá esto pronto, me gustaría ver su cara de asombro. De hecho esta anécdota tampoco se la conté antes.
jueves, 10 de febrero de 2011
Augsburg, 10 de febrero de 1898
Brecht es un icono, claro, pero también una mercancía. Brecht es un apóstata, sí, y tal vez un profeta. Brecht es un teatrero, en serio, aunque casi todos solo vemos su teatro en nuestra imaginación. Brecht es una leyenda urbana, es más, se va acercando al mito. Brecht se reinventa a sí mismo, con la ayuda de quienes lo ponen en escena. Y ellos se reinventan con él, aunque no estén de acuerdo con Brecht. El viejo Bertolt muere, es enterrado por muchos, llorado en silencio. Vuelve de cuando en cuando, no parece un fantasma. Brecht nunca abriga con sus palabras, al contrario, explica cómo aguantar el frío. Brecht no es un modelo de nada, para qué insistir, pero es auténtico en su soledad. Brecht escribió cosas como las de abajo, y entonces, termina de enseñarme a callar:
"Hay tanta injusticia
como agua en el mundo.
La desgracia sale tantas veces
como el sol.
Y el hombre despedaza al hombre
como el pez grande se come al chico.
Así es la cosa,
y así está bien.
La injusticia ya es tan habitual
entre nosotros como el agua".
(Tomado de: Bertolt Brecht, 80 poemas y canciones, Adriana Hidalgo editora)
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...y un día, decidí volver
Solo dos frases para agradecer a lo que se tomaron el trabjo durante 18 meses de seguir entrando a ver qué había aquí de nuevo. Yo también entraba a ver qué había de nuevo. Ahora volveré a postear con frecuencia. Saludos cordiales desde la tundra de Minneapolis.
martes, 14 de julio de 2009
Lo que diga Malkovich

Lo que sea que diga este director y actor estadounidense, en relación al arte de la representación, me parece palabra sagrada. Por cierto que al gran actor de Illinois le resbalaría lo que digo, habida cuenta de su huida permanente de política y religión. Pero todos los que hemos podido ver algo de su monstruosa capacidad interpretativa, aún tratándose del muerto arte del cine, y más en el teatro, supongo que le dedicaremos unos minutos a escucharlo, simplemente porque es John Malkovich.
El País de España publica una buena entrevista, que pueden encontrar aquí.
Allí el mítico fundador (junto a Gary Sinise) del también legendario Steppenwolf Theatre, se despacha con declaraciones de una impecable precisión, tan impecables como sus caracterizaciones.
Aquí un par:
"No haría teatro si no fuera completamente libre. Por el contrario, el cine es algo fascista. La película se detiene si hago simplemente así [se agacha, como saliendo del encuadre de una cámara] . El teatro me gusta porque es libre, porque es efímero como la vida."
O esta otra en relación a la puesta que hace en Austria, inspirada en los asesinatos de Unterweger, un sonado caso de los 90´s en Europa:
"Unterweger era un psicópata, pero hubo quien dijo que había que dejarlo libre porque tomó cursos de escritura. Aunque nunca fue buen escritor. Era una patata caliente entre la izquierda y la derecha. Imagina que alguien te dice que los árboles delante de tu casa están enfermos. La izquierda dice: hay que alimentarlos, darles agua. Y la derecha dice: hay que arrancarlos para que no contagien a los demás. Yo en cambio me pregunto por qué ha venido una persona a contarme que las plantas están enfermas. "
Dixit.
**Conozcan más de su teatro, aquí.
martes, 7 de julio de 2009
¿Adiós al Perú?

Siempre está rondando, agazapada, la frase de despedida. Desde el momento de la llegada, y antes, uno se pregunta si acaso se estará despidiendo por mucho más tiempo del que imagina, si volverá de todas maneras --vamos nadie lo sabe--, y si los ecos de las vivencias alcanzarán a formarse como algo: recuerdo, trauma o elusión. Lo que ha cambiado en mis ya varios y cansadores regresos a mi lugar del mundo, es la ansiedad con que antes esperaba las partidas. Esa ansiedad se ha disuelto, o al menos, se ha diseminado en espasmódicos momentos de pánico y serenidad, totalmente soportables. Y me refiero a ambas partidas: rumbo al Perú, donde ya no tengo casa; rumbo a Minnesota la extraña, donde está esperándome una casa. En ese viaje de ida y vuelta constante, los años pierden su forma recíproca y pautada, y se entra en un trompo cósmico, en que creo estar viviendo siempre el mismo año cuando regreso a Lima o Arequipa, o en que creo que jamás envejeceré. Así el tiempo sí que se me hace cíclico, repetitivo, pero la repetición no se me figura como una pesadilla. Más bien es una suerte de estiramiento de los límites de la experiencia. En breve, creo estar viviendo en ambos sitios a la vez, dormido o escondido en Lima por los meses en que tengo mi vigilia lenta de nueves meses en los Estados Unidos; hibernando de la tosca Minnesota mientras me atrapa la tórrida vida de mi país. Por eso cada vez que tomo mis cacharpas para regresarme, o irme, ya no sé, para moverme de lugar, mejor; cada vez me pregunto si acaso podré despedirme realmente de ningún sitio, y si el tiempo que me pertenece es una suerte de obra de teatro sin ensayos en que sucede algo verdadero que no es real. Quizás eso explique por qué he terminado por dejarme existir tranquilo en ese tránsito.
lunes, 6 de julio de 2009
Diego La Hoz, sobre el II Coloquio
Pues sobreponiéndome al roche (peruanismo para referir "pequeña vergüenza"), cuelgo aquí un comentario que el director y maestro de teatro peruano Diego La Hoz ha tenido a bien escribir y enviar. Aunque tal vez me suena exagerado lo que puede decirse de mi trabajo personal, sí me sumo a Diego para festejar que tuvimos un buen encuentro de conversación y respeto, y en lo que se dice de los ponentes. Saludos aún desde Lima.
Aquí les dejo el trabajo:
UN RECUENTO JUSTO Y NECESARIO
Segundo Coloquio de Estudios de Teatro, Drama y Performance
Es fundamental para el desarrollo del teatro en el Perú generar espacios de discusión sobre los temas que más nos inquietan del quehacer teatral. Esta semana frente a la iniciativa de Carlos Vargas se celebró el Segundo Coloquio de Estudios de Teatro, Drama y Performance en la generosa Asociación Peruano Japonesa (APJ). Fueron programadas veinticuatro pero sólo pudimos escuchar veintiún ponencias. Los ausentes fueron Miriam Reátegui, Walter Cáceres y Mary Soto. Aún así puedo decir que este importante evento fue un éxito, no sólo por la calidad de los ponentes sino por el hecho mismo de reunirnos durante cuatros días y aproximadamente quince horas de compartir la palabra.
Se presentó la Revista Virtual Memoria Teatral (www.memoriateatral.com), donde además podemos encontrar algunas de las ponencias del Primer Coloquio, e interesantes reflexiones académicas y algunas testimoniales de nuestro teatro. Igualmente se anunció la publicación de la Revista Muestra 20, donde se aplaudió el incansable esfuerzo por mantener viva la memoria del teatro escrito contemporáneo que Sara Joffré defiende con cada número. También pudimos compartir algunas publicaciones de la revista teatral El Apuntador de nuestro país vecino Ecuador. La responsable de que llegue a nuestras manos fue Verónica Peñafiel de la Universidad Simón Bolivar de Quito, quien nos habló de cómo la estética que maneja el teatro de hoy (teatro de grupo) está directamente influenciada por los maestros Brecht y Boal. Inmediatamente después habló Iván Iparraguirre de Teatro Pasmi de Santiago de Chile, y contó su experiencia con las comunidades marginales donde el teatro es un vehículo humanizador y democrático que permite reinventar la vida misma. Funa, le llama.
Una constante de este coloquio fue la necesidad de teorizar sobre el trabajo escénico para luego poderlo llevar a una praxis más honesta y efectiva. Ese fue el punto de partida que usó Beto Romero de Teatro de la Resistencia, para disertar sobre la función del escenógrafo y su capacidad de resolver, desde el concepto hasta la realización, el planteamiento escénico del espacio como un conjunto de instancias que se tejen. El sociólogo Javier Garvich, dio una rápida mirada histórica al fenómeno teatral en el Perú haciendo una suerte de interpretación de su devenir actual.
Los testimonios, en la mayoría de los casos, fueron el móvil de las ponencias. Nos encontramos con Luis Alberto Sánchez de Muchik Teatro, contando su experiencia teatral en Yurimaguas en plena época de guerra y de cómo logró mantener viva a la comunidad a través del teatro y sus costumbres. Tuve el enorme privilegio de compartir la mesa con Fredy Frisancho de Audaces Teatro, quien a modo de discurso reseñó cuarenta años de labor incansable en Arequipa. Su calidez, su voz potente y su defensa radical al teatro colectivo servirán de inspiración para reinventar el futuro de mi grupo Espacio Libre.
Otra característica de este evento fue la íntima relación de la pedagogía con el teatro o viceversa. Percy Pinto de Pucayacu Teatro, Arturo Valero y Daniel Vera de Teatro Juego en las Tablas, disertaron sobre el protagonismo del teatro en la educación y en la infancia, hablaron del juego como vehículo de aprendizaje. Luis Orna de Teatro Cajaylu y Nelly Pilares de la Universidad de Minnesota prepararon ponencias sobre Pedagogía Teatral en Educación Inicial y El teatro como herramienta para mejorar el lenguaje, respectivamente.
No podría terminar este recuento sin nombrar a Ivonne Barriga y su reflexión sobre el Taki Oncoy. A Antonio Quispe de Infinito por ciento hablando de los títeres del grupo Madero. A Ricardo Morante y su experiencia en Aqualuna. A Anabelí Pajuelo con el proyecto Puckllay de la Asociación Generarte. A Rubén Quiroz y su investigación literaria de la antigua y nueva dramaturgia peruana. A Richard Leonardo de la Universidad Nacional Federico Villareal. A Alfredo Bushby con su gran capacidad analítica y democrática. Y a Luis Paredes y a su resuelta convicción de que el teatro de grupo sigue estando vivo en el Perú.
Finalmente este coloquio no hubiera sido posible sin la presencia y gestión de Carlos Vargas, quien desde la Universidad de Minnesota, nos sigue inquietando con sus preguntas, nos sigue invitando a compartir alrededor del teatro y de una locuaz taza de café. Ahora regresamos a la realidad de lo cotidiano, se ha hecho visible que necesitamos mirar al teatro que se hace en el interior, no con respeto caritativo si no más bien como ejemplo de resistencia. Por otro lado, hemos aprendido que es importante armar juntos una nueva memoria que cuente con honestidad la historia y nos permita reconocer nuestra identidad como teatro independiente y de grupo. Sin duda, sabemos que nuevas formas de organización, de estética y de fondo nos llaman a fomentar un teatro más solidario y más limpio. El teatro peruano existe y de eso no tenemos dudas.
Hasta el próximo coloquio.
Diego La Hoz
Director y fundador de ESPACIO LIBRE teatro contemporáneo
Aquí les dejo el trabajo:
UN RECUENTO JUSTO Y NECESARIO
Segundo Coloquio de Estudios de Teatro, Drama y Performance
Es fundamental para el desarrollo del teatro en el Perú generar espacios de discusión sobre los temas que más nos inquietan del quehacer teatral. Esta semana frente a la iniciativa de Carlos Vargas se celebró el Segundo Coloquio de Estudios de Teatro, Drama y Performance en la generosa Asociación Peruano Japonesa (APJ). Fueron programadas veinticuatro pero sólo pudimos escuchar veintiún ponencias. Los ausentes fueron Miriam Reátegui, Walter Cáceres y Mary Soto. Aún así puedo decir que este importante evento fue un éxito, no sólo por la calidad de los ponentes sino por el hecho mismo de reunirnos durante cuatros días y aproximadamente quince horas de compartir la palabra.
Se presentó la Revista Virtual Memoria Teatral (www.memoriateatral.com), donde además podemos encontrar algunas de las ponencias del Primer Coloquio, e interesantes reflexiones académicas y algunas testimoniales de nuestro teatro. Igualmente se anunció la publicación de la Revista Muestra 20, donde se aplaudió el incansable esfuerzo por mantener viva la memoria del teatro escrito contemporáneo que Sara Joffré defiende con cada número. También pudimos compartir algunas publicaciones de la revista teatral El Apuntador de nuestro país vecino Ecuador. La responsable de que llegue a nuestras manos fue Verónica Peñafiel de la Universidad Simón Bolivar de Quito, quien nos habló de cómo la estética que maneja el teatro de hoy (teatro de grupo) está directamente influenciada por los maestros Brecht y Boal. Inmediatamente después habló Iván Iparraguirre de Teatro Pasmi de Santiago de Chile, y contó su experiencia con las comunidades marginales donde el teatro es un vehículo humanizador y democrático que permite reinventar la vida misma. Funa, le llama.
Una constante de este coloquio fue la necesidad de teorizar sobre el trabajo escénico para luego poderlo llevar a una praxis más honesta y efectiva. Ese fue el punto de partida que usó Beto Romero de Teatro de la Resistencia, para disertar sobre la función del escenógrafo y su capacidad de resolver, desde el concepto hasta la realización, el planteamiento escénico del espacio como un conjunto de instancias que se tejen. El sociólogo Javier Garvich, dio una rápida mirada histórica al fenómeno teatral en el Perú haciendo una suerte de interpretación de su devenir actual.
Los testimonios, en la mayoría de los casos, fueron el móvil de las ponencias. Nos encontramos con Luis Alberto Sánchez de Muchik Teatro, contando su experiencia teatral en Yurimaguas en plena época de guerra y de cómo logró mantener viva a la comunidad a través del teatro y sus costumbres. Tuve el enorme privilegio de compartir la mesa con Fredy Frisancho de Audaces Teatro, quien a modo de discurso reseñó cuarenta años de labor incansable en Arequipa. Su calidez, su voz potente y su defensa radical al teatro colectivo servirán de inspiración para reinventar el futuro de mi grupo Espacio Libre.
Otra característica de este evento fue la íntima relación de la pedagogía con el teatro o viceversa. Percy Pinto de Pucayacu Teatro, Arturo Valero y Daniel Vera de Teatro Juego en las Tablas, disertaron sobre el protagonismo del teatro en la educación y en la infancia, hablaron del juego como vehículo de aprendizaje. Luis Orna de Teatro Cajaylu y Nelly Pilares de la Universidad de Minnesota prepararon ponencias sobre Pedagogía Teatral en Educación Inicial y El teatro como herramienta para mejorar el lenguaje, respectivamente.
No podría terminar este recuento sin nombrar a Ivonne Barriga y su reflexión sobre el Taki Oncoy. A Antonio Quispe de Infinito por ciento hablando de los títeres del grupo Madero. A Ricardo Morante y su experiencia en Aqualuna. A Anabelí Pajuelo con el proyecto Puckllay de la Asociación Generarte. A Rubén Quiroz y su investigación literaria de la antigua y nueva dramaturgia peruana. A Richard Leonardo de la Universidad Nacional Federico Villareal. A Alfredo Bushby con su gran capacidad analítica y democrática. Y a Luis Paredes y a su resuelta convicción de que el teatro de grupo sigue estando vivo en el Perú.
Finalmente este coloquio no hubiera sido posible sin la presencia y gestión de Carlos Vargas, quien desde la Universidad de Minnesota, nos sigue inquietando con sus preguntas, nos sigue invitando a compartir alrededor del teatro y de una locuaz taza de café. Ahora regresamos a la realidad de lo cotidiano, se ha hecho visible que necesitamos mirar al teatro que se hace en el interior, no con respeto caritativo si no más bien como ejemplo de resistencia. Por otro lado, hemos aprendido que es importante armar juntos una nueva memoria que cuente con honestidad la historia y nos permita reconocer nuestra identidad como teatro independiente y de grupo. Sin duda, sabemos que nuevas formas de organización, de estética y de fondo nos llaman a fomentar un teatro más solidario y más limpio. El teatro peruano existe y de eso no tenemos dudas.
Hasta el próximo coloquio.
Diego La Hoz
Director y fundador de ESPACIO LIBRE teatro contemporáneo
martes, 30 de junio de 2009
Pina Bausch
Escogió zafarse de la cárcel de las palabras, de modo que mal haríamos en tratar de atraparla en ellas. Se enfocó en el cuerpo, en la acción de este objeto volátil, por momentos frágil que es la base única de la experiencia humana. Y lo suyo fue experimentar con los hechos y los modos, con el gesto sin vacilación, para devolverle a este mundo raro del siglo XX, de la posguerra, del vacío existencial, del fin de la historia, relatos mínimos pero efectivos, mejor, imágenes que se sostenían solas en nuestra propia corporalidad.
Ha muerto la Bausch, y no creo en los que que hablan de inmortalidades. Ella que era un cuerpo más, sabía que el cuerpo si se muere de verdad, y que ese es su destino. Lo demás son nuestros recuerdos, nuestras cárceles de palabras, por ejemplo éstas: desde la Bausch la danza se llamó sin ambages moderna. O ésta otra: desde la Bausch, el teatro se reunió para siempre con la danza.
Aquí, La Consagración de la Primavera:
Ha muerto la Bausch, y no creo en los que que hablan de inmortalidades. Ella que era un cuerpo más, sabía que el cuerpo si se muere de verdad, y que ese es su destino. Lo demás son nuestros recuerdos, nuestras cárceles de palabras, por ejemplo éstas: desde la Bausch la danza se llamó sin ambages moderna. O ésta otra: desde la Bausch, el teatro se reunió para siempre con la danza.
Aquí, La Consagración de la Primavera:
viernes, 26 de junio de 2009
Grupos de teatro de grupo
Cuando hace un tiempo Sara Joffré, por supuesto, se animó a preguntarse a través de su revista Muestra, si había aún grupos de teatro, tuvo la iniciatva de invitar a través de la lista de interés Peruteatro a todos aquellos que se consideraran grupos y que hubieran empezado a trabajar los últimos diez años.
El cuento tiene su cola, porque por buen tiempo hemos oído hablar en el teatro peruano de la sepultura del teatro de grupo, en tanto forma de organización y producción, para dar paso a una creciente "profesionalización” –eufemismo para decir creciente empresarización de la producción artística. Eso fue defendido incluso desde algunos campos del antiguo teatro de grupo peruano, ese que dio luces y sombras a animadores desde los 70 hasta finalizados los años 90, como Cuatrotablas, Teatro del Sol, Magia, Barricada, Los Muñecones, Huerequeque, Yurimaguas, Ilusiones, Yuyachkani, Los Audaces, Waytay, Vichama, Aviñón, Arena y Esteras, Aqualuna, Eureka, Los Tuquitos, Algovipasar, Rayku, Yawar, Olmo, Expresión entre muchos otros. Digo que incluso algunos de esos representantes parecieron aceptar como dado que el teatro de grupo había tocada su nota final, a pesar de que varios de ellos siguen en pujante actividad, y siguen siendo fundamentales para entender la teatralidad nacional.
Pero he aquí que desde hace unos años se han abierto paso nuevas organizaciones, o mejor, nuevas formas de organizarse para hacer teatro, en paralelo a un teatro cada vez más caro: léase, un teatro cada vez más elitista que se da en cuatro salas de teatro oficiales de Lima. Tal vez mejor que decir "En paralelo", sea mejor aseverar que se trata de respuestas, con mayor o menor consciencia, a la insoportable elitización del teatro que venimos observando.
Y aquí vuelvo a lo de Sara: a su convocatoria han respondido veinte grupos, que se han llamado a ellos mismos grupos, y que son unos más otros menos, motores de la actividad teatral nacional. No son todos, estoy más que seguro.
El miércoles 24, en el Teatro Auditorio de Miraflores, gracias al apoyo de Ricardo Morante, nos reunimos para presentar la Revista Muestra 19, y para conocer a estos grupos.
La lista es por demás interesante: Espacio Libre, dirigido por Diego La Hoz, CUER2 Grupo de Teatro, que dirige el dramaturgo Roberto Sánchez Piérola,, Teatro TAPS, que dirige Raúl Vásquez Montenegro con alumnos de la Universidad Garcilaso de la Vega de Lima, el Teatro de la universidad Pedro Ruiz Gallo/ Grupo CULTURA URBANA, con Liz Moreno Moreno como motor de su proyectos en Chiclayo. También respondieron a la convocatoria Diego Zamora Rios al frente del grupo Contraelviento, Lima, Gerardo Javier Angulo Malpartida al frente del Teatro de la Universidad Ricardo Palma de Lima, Helder Andrade Uscuchagua, director del TEATRO "ILLARIY" de la ciudad más alta del Perú, Cerro de Pasco.
De Comas respondió Sol de Medianoche que dirige Francisco López, el mismo grupo responsable del FIETPO una de las movidas teatrales más interesantes de Lima. Antonio Quispe, dramaturgo, lleva adelante Infinitoporciento y por si fuera poco, la revista Tiempoescena.com. Fernando Flores al frente del grupo Teatro Pies descalzos (www.teatropiesdescalzos.com).
Completan la lista Sueños de Fuego - Teatro de Grupo, Tercera Llamada, representada por al actor y crítico Sergio Velarde, el Teatro de la Universidad Sedes Sapientiae, que dirige mi añejo amigo Félix Dorian Vargas. Juglar “Teatro, zancos, títeres y Dramaturgia de San Juan de Lurigancho” dirigido por el también autor Angel Israel Barrós Vargas, "El Carro de Tespis dirigido por Orietta Foy. El Teatro de la Resistencia, de Lima, con Beto Romero y Cinthia Schereiber, también en Lima.
Por su parte, Jorge Flores Johanson, dirige en Comas al Teatro Esparta, El grupo Pasion mystica, Jaime Lema hace lo propio con Komilfóteatro, también en Lima, así como Puca Yacu, Agua Roja teatro, uno de los elencos mejor afiatados que he visto en los últimos años. Finalmente llegó CLAROSCURO GRUPO DE TEATRO, desde Huaura, Norte cercano a Lima.
Como puede entreverse, el teatro que se hace en grupo, que se vive en grupo, está gozando de buena salud. ¡Salud!
**La foto es la que nos tomamos todos, y que me envió gentilmente Liliana Kam.
jueves, 18 de junio de 2009
Habemus MUESTRA!!
MUESTRA NACIONAL DE TEATRO PERUANO
2009 - VILLA EL SALVADOR - Lima -Perú
LA MUESTRA NACIONAL DE TEATRO PERUANO es un encuentro bienal organizado por grupos independientes elegidos en la anterior muestra. Este evento es promovido por el Movimiento de Teatro Independiente del Perú. Las Muestras Regionales de Teatro Peruano seleccionan de manera porcentual y democrática a los grupos que participaran en la Muestra de teatro Nacional. Dicho acontecimiento es un espacio alternativo al que recurren como participantes grupos de teatro de todo el país.
La Muestra Nacional de Teatro del 2009 tiene entre sus objetivos promover la interrelación entre los grupos participantes, siendo también un espacio de difusión y confrontación de las propuestas, pero sin tener carácter competitivo. Al ser éste un evento popular, cuyo principal objetivo es el intercambio cultural y la investigación, no tiene ningún fin lucrativo.
CONVOCATORIA
Se convoca a los grupos de teatro seleccionados por sus respectivas muestras Regionales a participar de MUESTRA NACIONAL DE TEATRO, evento que tiene como finalidad continuar trabajando por el desarrollo cultural de nuestra sociedad, estimular, promocionar y difundir el teatro como actividad cultural, buscando la ampliación de los espacios de difusión del teatro en nuestra región, aportando a mejorar la calidad de las obras teatrales.
DEL EVENTO
1. La MUESTRA NACIONAL DE TEATRO Se realizara como parte de la organización cíclica de las muestras de teatro peruano, se realizará en el mes de noviembre del 22 al 29 del presente año, en el Distrito de Villa El Salvador.
2. El evento es un encuentro que moviliza a los grupos de teatro del País para la presentación pública de sus obras y el intercambio de las experiencias escénicas, así como el análisis de las mismas, que permitan el desarrollo del nivel artístico-crítico de los participantes.
3. Se contará con la participación de Críticos, conformada por reconocidos personajes de la crítica, en lo posible interdisciplinaria, que colaboren con criterios para la evaluación de cada uno de los trabajos participantes.
4. El evento culminará con una Asamblea Plenaria Nacional, en la cual, a través de los delegados acreditados se elegirá a los organizadores de la próxima Muestra Nacional de Teatro Peruano.
DE LA PARTICIPACIÓN
5. Podrán participar en la MUESTRA NACIONAL DE TEATRO todos los grupos de teatro seleccionados por sus regiones.
6. Quienes deseen participar deben confirmar su participación y enviar sus fichas técnicas completas, acreditar un delegado que los represente, enviándolo al email muestrateatro2009@arenayesteras.org, estos requisitos son indispensables para su completa aceptación.
Hay elementos que pueden contribuir a la gestión del evento que podrían mandar vía email:
*Currículo del grupo.
*Afiches
*Recortes de prensa, fotos del espectáculo u otras referencias del grupo y del espectáculo a presentar.
8. Los organizadores sólo seleccionarán a aquellos grupos que cumplan
con enviar toda la documentación solicitada y que cumplan con los requisitos planteados en el Reglamento de la Muestra.
9. Los grupos seleccionados se comprometen a asistir a todas las actividades que se desarrollen a partir de su inscripción, como funciones teatrales, reuniones con la Mesa de Críticos y otros según un programa dado a conocer por los organizadores. Asimismo, a participar en las actividades de promoción y difusión que los organizadores establezcan.
DISPOSICIONES GENERALES
10. Cada grupo deberá nombrar un responsable técnico, quien deberá coordinar la parte técnica de su espectáculo con la comisión organizadora.
11. La Comisión Organizadora coordinará la participación de representantes de los grupos en las diversas comisiones de trabajo.
12. Se espera la colaboración y buena disposición de todos los grupos para adecuarse a los espacios de la mejor manera, dejándolos como se encontraron para evitar contratiempos en las presentaciones.
13. Las funciones empezarán a la hora indicada en el cronograma. Los grupos deberán llegar preveer hora antes del tiempo que necesitan para el montaje del espectáculo.
14. Los organizadores se reservan el derecho de suspender la función, por el incumplimiento del cronograma o indisciplina.
15. La espera la confirmación y en algunos caso la reconfirmación de su participación en el evento de la MUESTRA NACIONAL DE TEATRO
16. Los delegados podrán faltar sólo a 2 fechas para que su voto sea válido.
17. Todo aspecto no contemplado en estas bases será resuelto por los organizadores, único ente autorizado para decidir sobre cualquier otra aspecto.
18. La organización comunicara otras disposiciones complementarias a fin que el evento tenga el éxito esperado
Villa El Salvador - Lima, 1 de junio del 2009
La Organización
2009 - VILLA EL SALVADOR - Lima -Perú
LA MUESTRA NACIONAL DE TEATRO PERUANO es un encuentro bienal organizado por grupos independientes elegidos en la anterior muestra. Este evento es promovido por el Movimiento de Teatro Independiente del Perú. Las Muestras Regionales de Teatro Peruano seleccionan de manera porcentual y democrática a los grupos que participaran en la Muestra de teatro Nacional. Dicho acontecimiento es un espacio alternativo al que recurren como participantes grupos de teatro de todo el país.
La Muestra Nacional de Teatro del 2009 tiene entre sus objetivos promover la interrelación entre los grupos participantes, siendo también un espacio de difusión y confrontación de las propuestas, pero sin tener carácter competitivo. Al ser éste un evento popular, cuyo principal objetivo es el intercambio cultural y la investigación, no tiene ningún fin lucrativo.
CONVOCATORIA
Se convoca a los grupos de teatro seleccionados por sus respectivas muestras Regionales a participar de MUESTRA NACIONAL DE TEATRO, evento que tiene como finalidad continuar trabajando por el desarrollo cultural de nuestra sociedad, estimular, promocionar y difundir el teatro como actividad cultural, buscando la ampliación de los espacios de difusión del teatro en nuestra región, aportando a mejorar la calidad de las obras teatrales.
DEL EVENTO
1. La MUESTRA NACIONAL DE TEATRO Se realizara como parte de la organización cíclica de las muestras de teatro peruano, se realizará en el mes de noviembre del 22 al 29 del presente año, en el Distrito de Villa El Salvador.
2. El evento es un encuentro que moviliza a los grupos de teatro del País para la presentación pública de sus obras y el intercambio de las experiencias escénicas, así como el análisis de las mismas, que permitan el desarrollo del nivel artístico-crítico de los participantes.
3. Se contará con la participación de Críticos, conformada por reconocidos personajes de la crítica, en lo posible interdisciplinaria, que colaboren con criterios para la evaluación de cada uno de los trabajos participantes.
4. El evento culminará con una Asamblea Plenaria Nacional, en la cual, a través de los delegados acreditados se elegirá a los organizadores de la próxima Muestra Nacional de Teatro Peruano.
DE LA PARTICIPACIÓN
5. Podrán participar en la MUESTRA NACIONAL DE TEATRO todos los grupos de teatro seleccionados por sus regiones.
6. Quienes deseen participar deben confirmar su participación y enviar sus fichas técnicas completas, acreditar un delegado que los represente, enviándolo al email muestrateatro2009@arenayesteras.org, estos requisitos son indispensables para su completa aceptación.
Hay elementos que pueden contribuir a la gestión del evento que podrían mandar vía email:
*Currículo del grupo.
*Afiches
*Recortes de prensa, fotos del espectáculo u otras referencias del grupo y del espectáculo a presentar.
8. Los organizadores sólo seleccionarán a aquellos grupos que cumplan
con enviar toda la documentación solicitada y que cumplan con los requisitos planteados en el Reglamento de la Muestra.
9. Los grupos seleccionados se comprometen a asistir a todas las actividades que se desarrollen a partir de su inscripción, como funciones teatrales, reuniones con la Mesa de Críticos y otros según un programa dado a conocer por los organizadores. Asimismo, a participar en las actividades de promoción y difusión que los organizadores establezcan.
DISPOSICIONES GENERALES
10. Cada grupo deberá nombrar un responsable técnico, quien deberá coordinar la parte técnica de su espectáculo con la comisión organizadora.
11. La Comisión Organizadora coordinará la participación de representantes de los grupos en las diversas comisiones de trabajo.
12. Se espera la colaboración y buena disposición de todos los grupos para adecuarse a los espacios de la mejor manera, dejándolos como se encontraron para evitar contratiempos en las presentaciones.
13. Las funciones empezarán a la hora indicada en el cronograma. Los grupos deberán llegar preveer hora antes del tiempo que necesitan para el montaje del espectáculo.
14. Los organizadores se reservan el derecho de suspender la función, por el incumplimiento del cronograma o indisciplina.
15. La espera la confirmación y en algunos caso la reconfirmación de su participación en el evento de la MUESTRA NACIONAL DE TEATRO
16. Los delegados podrán faltar sólo a 2 fechas para que su voto sea válido.
17. Todo aspecto no contemplado en estas bases será resuelto por los organizadores, único ente autorizado para decidir sobre cualquier otra aspecto.
18. La organización comunicara otras disposiciones complementarias a fin que el evento tenga el éxito esperado
Villa El Salvador - Lima, 1 de junio del 2009
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